La gran mentira del TDAH

Conocido desde hace un tiempo. Las siglas se refieren a Transtorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, ésto es el TDAH. Una patología sobretodo diagnosticada en niños y niñas, en edad temprana normalmente antes de los 12 años de edad.

Leon Eisenberg es el psiquiatra quien ‘descubrió’ el TDAH, esta patología que para muchos es una gran farsa. Se calcula que los primeros intentos por demostrar la existencia real del TDAH se remontan a 1935 cuando los médicos trataban por primera vez a un niño ‘con un carácter inquieto y con dificultad para concentrarse’. A los años sesenta aparece el señor Leon Eisenberg que vuelve a hablar de esta patología pero refiriéndose a ella como “reacción hipercinética de la infancia”.

Ya en 1968 esta nueva patología se incluyó en el Manual Diagnóstico y Estadístico (DSM) y desde entonces se estudia como patología y recibe tratamiento. Lo único que cambia es que ahora se llama Transtorno por Déficit de Atención y Hiperactividad o TDAH.

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Veamos algunos de los motivos por qué el TDAH es considerado una gran farsa, y empezaremos por el principal y más claro, a la vez que anecdótico.

La gran farsa del TDAH

Desmintiendo la realidad

El conocido psiquiatra Leon Eisenberg nació un agosto de 1922 y moría en setiembre de 2009. Unos siete meses antes de morir afirmó que el TDAH es “un ejemplo de enfermedad ficticia”. Con estas palabras nos queda claro que es una gran farsa, puesto que el propio y mismísimo psiquiatra que “descubrió” esta patología lo desmentía meses antes de su muerte.

También comentó que la faena de un psiquiatra infantil en estos casos es buscar o establecer las razones psicosociales que pueden provocar determinadas conductas, refiriéndose a los síntomas del TDAH. Junto con ésto, confirmó que es un proceso laborioso y que lleva tiempo con lo que “prescribir una pastilla contra el TDAH es mucho más rápido”.

Los síntomas del TDAH

Si nos paramos a ver los síntomas que ensamblan esta patología que es el TDAH vemos lo siguiente: hiperactividad, déficit de atención e impulsividad. Si vemos que esta patología solo se diagnostica en menores de 12 años nos puede bailar un poco la cabeza, puesto que todos conocemos a niños movidos los cuales no se concentran en clase por un simple tema muy llano: no les interesa lo que les cuentan.

Hay otros que pensarían que es una forma de cortar de raíz otras formas prematuras de pensamiento para que nada ni nadie se salga de la línea.

Otros manifestos

El catedrático Mariano Pérez asegura que el TDAH no existe y lo dice puesto que “el TDAH es un diagnóstico que carece de entidad clínica”. También asegura que la medicación que se receta para esta patología no es un tratamiento sino que “es, en realidad, un dopaje”.

Como bien dice el catedrático Mariano Pérez, el TDAH no se basa sobre criterios objetivos sino que son “apreciaciones subjetivas” tales como “el niño se distrae mucho”, así que asegura que no hay pruebas médicas ni clínicas que prueben que el TDAH es tal y como se comenta, una patología.

También Lisa Cosgrove es una psicóloga estadounidense que realizó un estudio muy revelador. Según Lisa, el 56% de los 170 miembros  del grupo que trabaja con el “Manual de los Transtornos Mentales” tenía una o más relaciones financieras con empresas de la industria farmacéutica. ¿Coincidencia?

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