Uso de la amoxicilina y sus efectos secundarios

Los antibióticos pueden resultar ser una salvación porque juegan un papel importante en el tratamiento y reducción de ciertas enfermedades infecciosas. Pero también hay un problema con este tipo de medicamentos porque el uso excesivo puede causar riesgos a la salud. Pero, entre la gran variedad de medicamentos que podemos encontrar en nuestros hogares, la amoxicilina es uno de los más habituales y el cual se debe consumir con cierto trato especial, su mal uso puede provocar desastres en el organismo por lo que es recomendable solo utilizarlo bajo preinscripción médica y siguiendo las instrucciones específicas.

Por otra parte, la amoxicilina es un antibiótico sintético variante de la penicilina que suele tener una presentación en tabletas, cápsulas blandas, suspensión líquida y gotas pediátricas, siendo aplicada en todos los casos por vía oral. Asimismo, de forma científica su atención correspondería a impedir la síntesis de bacterias en la pared celular al inhibir la acción de la carboxipeptidasas y peptidasas. Asimismo, los conocimientos sobre las medicinas son elementales porque la gran mayoría tiene efectos secundarios o quizás pueden causarnos algún tipo de reacción.

Mujer tomando capsula

Usos de la amoxicilina

La amoxicilina es utilizada para tratar diferentes tipos de infecciones bacterianas de las vías respiratorias, urinarias y órganos sexuales. También puede ser aplicada para infecciones de la piel, dentarias y gastrointestinales. Aunque su uso está bastante relacionado con enfermedades como la gonorrea, bronquitis, neumonía e infecciones en zonas mucosas como en el oído y la nariz. También debemos recordar que la aplicación de la amoxicilina es útil para enfermedades bacterianas pero no lo es para ningún tipo de virus como el causante de la gripe o el resfrío.

Prescripciones de la amoxicilina

La prescripción de la amoxicilina suele ser durante períodos muy específicos de tiempo que suelen durar más de dos semanas en una aplicación de dos o tres veces al día. Es fundamental mantener el tratamiento aún si el paciente se siente bien ya que su suspensión podría fortalecer a las bacterias dentro del organismo las cuales podrían atacarán al cuerpo con mayor fuerza. De igual forma, se deben cumplir los horarios del medicamento y de saltarse alguna aplicación lo correcto será evitar alterar el tratamiento y no compensar en la siguiente dosis o variar los horarios.

Efectos secundarios de la amoxicilina

La aplicación de este medicamento suele traer varios efectos secundarios donde destacan los vómitos, la diarrea y los malestares estomacales. En este aspecto, se debe estar atento sobre las reacciones que podría generar el consumo de la amoxicilina. Por ello, si el medicamento afecta en mayor medida al paciente puede haber consecuencias graves como crisis convulsivas, urticaria, sarpullido severo, cansancio excesivo hemorragias, etc. En estos casos debe acudir con inmediatamente al médico para que pueda controlar los problemas que ha causado la medicina.

Medicamentos parecidos a la amoxicilina

En este punto, se debe aclarar que la amoxicilina es un derivado de la penicilina. Este medicamento posee una gran conexión con diferentes medicamentos que son bastante cercanos entre sí, los más parecidos son estos que se pueden mencionar a continuación: Ampicilina, Azlocilina, Dicloxacilina, Meticilina, Oxacilina, etc. Por supuesto, existe una gran variedad estos las medicinas anteriormente nombradas son las más cercanas aunque se debe siempre revisar cual es el principio activo de cada una para conocer si puede sustituir o no otro medicamento.

Amoxicilina y alcohol

Por regla general se pide evitar el consumo de alcohol mientras se tiene algún tratamiento con antibióticos ya que estos suelen inhibir la acción de la medicina. Pero lo cierto es que no hay pruebas que demuestres que la amoxicilina se ve afectada por el consumo de licores. En este caso lo recomendable es beber en dosis bajas ya que independientemente de su relación con el medicamento, el alcohol altera a nuestro organismo cuando se consume en altas cantidades y esto terminaría afectando el progreso del tratamiento.

Amoxicilina y embarazo

La amoxicilina y el embarazo no son repelentes el uno del otro. En realidad, este es un medicamento seguro durante el embarazo, incluso, es uno de los medicamentos más comunes en las mujeres embarazadas por su alta versatilidad en el tratamiento de infecciones y además, no genera consecuencias graves que afecten en esta etapa tan delicada.

Por último, cabe destacar que los efectos secundarios de la amoxicilina, son un aspecto del cual no podemos desligarnos porque es un medicamento de uso común que ayuda a tratar enfermedades infecciosas. No obstante, si llegamos a caer en su uso es necesario ciertas prevenciones y estar atentos a como reaccionamos al mismo, no significa que debemos negar su consumo si no que se debe optar por ser más responsable con nuestro cuerpo.

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